1. Elige un modelo sencillo
Para aprender, utiliza una pieza pequeña con geometría simple. Un cubo de calibración o un pequeño soporte permite detectar problemas rápidamente y consume poco material.
2. Prepara la impresora
Comprueba la superficie de impresión, la boquilla, el filamento y el recorrido del material. Si utilizas CFS, asegúrate de que el filamento está correctamente cargado.
3. Lamina el STL
En OrcaSlicer o Creality Print selecciona la impresora, boquilla y material correctos. Para una boquilla de 0,4 mm, 0,20 mm suele ser un punto de partida equilibrado.
4. Revisa temperatura y primera capa
La temperatura depende del fabricante del filamento. Empieza con su recomendación y calibra. La primera capa debe quedar adherida y uniforme, sin aplastar en exceso el filamento.
5. No cambies todo a la vez
Si aparece un fallo, identifica primero el síntoma: adhesión, stringing, subextrusión, warping o dimensiones. Cambia una variable, repite la prueba y anota el resultado.
6. Aprende de cada prueba
Guarda tus perfiles buenos y crea nombres claros. Así podrás volver atrás cuando pruebes otra temperatura, filamento o velocidad.
