Calibra tu PLA en orden.
La mejor configuración no es la más rápida: es la que produce una pieza consistente con tu filamento, boquilla y máquina.
Comprueba adhesión y altura. Una primera capa irregular puede arruinar cualquier otro ajuste.
Haz una torre de temperatura con el PLA concreto. Busca equilibrio entre capas, puentes y acabado.
Calibra el flujo para evitar paredes demasiado gruesas o huecos entre líneas.
Ajusta retracción si aparecen hilos. No cambies muchos parámetros a la vez.
Si tu firmware y perfil lo permiten, calibra este parámetro después del flujo para mejorar esquinas y cambios de velocidad.
Sube velocidad y aceleración progresivamente. Si la calidad cae, vuelve al último punto estable.
Temperatura: no hay un número universal
Como referencia de partida, consulta la temperatura recomendada por el fabricante del filamento y realiza una torre. La temperatura final depende de la formulación, color, humedad, caudal y velocidad.